
Después de la tempestad viene la calma. No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Estas dos frases definen bastante bien lo que estamos viviendo desde 2008 hasta nuestros días. Lo que estamos sufriendo no es más que lo sembrado en las épocas de bonanza, donde todo nos iba “bien”. Y pongo “bien” entre comillas porqué realmente no era así. Todos hemos vivido una mentira que empezó años antes de 2008 y que ha puesto al descubierto todas las deficiencias de la casta política (derechas e izquierdas) y su pésima gestión antes, durante y seguramente post-crisis.
La crisis de 2008-20… en España se está caracterizando por ser multifactorial. Es decir, no solo tenemos un problema de paro, o de liquidez, sino de todo. Para que os hagáis una idea sencilla de cuales son las “crisis” que padece España vamos a enumerarlas:
- Crisis hipotecaria: producida por la constricción por parte de los bancos de hipotecas y créditos, tanto a particulares como a empresas.
- Crisis laboral: producida por el aumento exponencial de paro en España, a fecha de este artículo vamos por los 4,6 millones. Sin duda y LAMENTABLEMENTE llegaremos a los 6. Ello no ha sido ocasionado por la crisis, sólo agravada por esta. En realidad es un problema estructural de España que podría haber surgido con crisis o sin ella.
La explosión de esos dos factores, produce a su vez otras “subcrisis” que son las siguientes:
- Crisis de déficit estructural: producida por el aumento brutal del gasto público y menor recaudación a empresas y particulares.
- Crisis de deuda: producida por la dificultad/imposibilidad de hacer frente algunos pagos, ello obliga a emitir bonos o solicitar crédito a bancos centrales, con el consiguiente aumento de la deuda y déficit.
- Crisis familiares: producida por la suma de todos los factores anteriores, que acaban repercutiendo en el día a día de todas las familias.
Ante todo tiene quedar muy claro que las crisis en España, está teniendo esta gravedad básicamente por la incompetencia de los políticos que siendo de los partidos que han sido, han tomado las peores decisiones posibles. A toro pasado es fácil decirlo, pero muchos expertos ya preveían esta situación. Es mas por el año 2005/2006/2007, ¿no habíais escuchado a más de una persona o a nosotros mismos decir “esto petará” por el precio brutal de los pisos? Era cuestión de tiempo que se desatara la tormenta perfecta.
Hay muchos vídeos, personas que explican la crisis de una manera bastante clara (el vídeo de Spañistan en clave de humor es genial) y personas como Jesús Huerta de Soto, Niño Becerra o Juan Ramón Rallo, también nos podrían explicar de manera bastante clara que es lo ha sucedido y sucede en este país.
Después de la tempestad viene la calma; no lo digo porque después de la crisis viene la recuperación sino a la inversa, después de la burbuja inmobiliaria y artificial expansión crediticia viene el proceso de sanación, de purga y depuración y justamente estamos inmersos en este punto. Lástima que los gobiernos actuaran como ciegos, no queriendo ver la gravedad de la crisis. Aún recuerdo cierto comentario de la señora Salgado, diciendo que los bancos Españoles eran los mejores preparados para superar la crisis…, sin duda hay algunos como el Santander que están resistiendo, pero ir a pedir una hipoteca… a ver que pasa…
Que España sea uno de los países que peor está no es casualidad ni culpa de las agencias de rating (que al fin y al cabo, si España fuera realmente solvente, no pondrían las notas que ponen…). España está así porqué durante muchos años se promocionó y empujó a la sociedad y empresas a participar en una gran mentira. El mercado inmobiliario. Esto fue alimentado a base de créditos artificiales (servido por los bancos centrales de una manera “no natural”) y a su vez por los bancos nacionales con el permiso del gobierno. Todo esto generó en un exceso de pisos, casas e inmuebles construidos por trabajadores con un empleo “artificial” y temporal (hablando en años), que tenían que ser pagados con dinero “artificial”, por trabajadores que a su vez directa o indirectamente también trabajaban en empresas financiadas con créditos “artificiales” y por lo tanto con puestos de trabajo temporales y efímeros. En algunos casos eran personas en empresas totalmente solventes y autónomas pero que al depender de algunas no autónomas, también se han visto afectadas. Un símil es como un castillo de naipes, donde solo pueden faltar una o dos cartas de la base, una más y todo se cae, y es lo que está pasando.
Cuando todo se basa en una gran mentira, la pelota (burbuja) se va haciendo más y más grande y las entidades públicas (Gobierno, administraciones, etc..) que tendrían que haber puesto coto y haber dedicado parte de esos beneficios a invertir en cosas realmente sólidas y que hicieran avanzar al país, demostraron su ineptitud en dedicarlo en aumentar su plantilla (funcionarios), duplicar ministerios, delegaciones, oficinas, etc… y promover la compra de vivienda. Por mucho que nos saliera algún desperdigado diciéndonos que lo adecuado era alquilar. Evidentemente quien haya buscado piso durante esa época sabía perfectamente lo que había. Y pagar 800/900€ en Barcelona por ejemplo por un piso de 50 m² no era una rareza, sino lo habitual. Es decir… más que una hipoteca media.
Son los gobiernos habidos y presentes los máximos responsables de lo ocurrido que no han sabido gestionar ni el superávit en época de bonanza ni la gestión de la crisis una vez explotó.
La crisis hipotecaria es el resultado de la necesidad de los bancos por tener recursos para pagar sus propias deudas y mantener rentable el negocio. Su cometido es ofrecer un servicio al ciudadano y empresas de la manera más segura posible. Cosa que no han hecho. En primer lugar por dar créditos dudosos a gente más dudosa… y por otra, ahora restringiendo el crédito a empresas y particulares. Ellos son los culpables de esta situación, pero los responsables directos son los gobernantes que tendrían que haber corregido esto.
La crisis laboral es la consecuencia de tener que pagar un montón de dinero por contratar a alguien, por pagar otro tanto cada mes por el mismo trabajador y tener que desembolsar otro tantísimo dinero para echarlo. Yo soy trabajador por cuenta ajena, miro por mis derechos pero entiendo que un empresario en tiempos de crisis se lo piense 2o mil veces antes de coger a alguien ahora. A parte gran parte de las empresas se han dedicado a algo que no interesaba en realidad (la construcción) y otras tantísimas se dedicaban a servir a las constructoras. Esto sumado a que las empresas “sanas” que quedaban han visto reducidas o desaparecidas sus ventas a trabajadores que en parte trabajaban en estas empresas “ficticias” es lo que produce los 4,6 millones de parados que hay en el momento de escribir este artículo. Es un momento muy duro para todos sin duda.
¿Luz al final del túnel? No, habrá que andar más…
Dejando a parte las “subcrisis”, para resolver en parte la situación hay que tomar medidas, medidas serias, competentes y radicalmente diferentes a lo hecho hasta ahora. Para salir de este círculo vicioso, habría que tomar en consideración los consejos de los auténticos expertos en las diferentes materias que componen los ámbitos de actuación.
El objetivo básicamente debiera ser frenar la destrucción de empleo rebajando los impuestos que pagan los empresarios por el personal, tanto en contratación, mantenimiento y despido. Rebajando impuestos a las empresas para que puedan ser más competitivas y abriendo un poco el grifo en cuanto a créditos para que las empresas realmente solventes, puedan financiarse moderadamente para hacer frente a los impagos de terceros. Hay más alternativas, como rebajar sueldos, pero está claro que eso es un tema mucho más complicado.
A perro flaco todo son pulgas y para realizar estas rebajas de impuestos, el estado tendría que tener recursos suficientes y hoy por hoy no los tiene, ahí es donde tiene que trabajar con Bruselas para que les “subvencionen” esas medidas. No sin antes, rebajarse los sueldos y evitar duplicidades absurdas…
Además, las empresas tienen que entender que la época en la que vivimos no todo vale, que en primer lugar tienen que ofrecer un producto que realmente interese a la gente, que tenga un precio competitivo (hay que competir con el extranjero) y que los trabajadores son la fuerza productiva de su unidad de producción y beneficio, es decir… el mecanismo que les hace ganar dinero.
Por otro lado, las leyes tendrían que penar realmente a los responsables de esta crisis, los políticos y hacer devolver de su patrimonio personal el dinero “perdido”, o al menos retirarles las subvenciones vitalicias. También se podrían retirar las subvenciones a sindicatos, partidos políticos y otros grupúsculos que han sembrado el terrorismo administrativo durante tantísimos años. Otro problema que tenemos los Españoles de a pie, es la fractura social que se vive entre algunas comunidades autónomas y el estado central, que dificulta la “unidad” de todos como país para exigir responsabilidades al estado. Ojo, no estoy diciendo que ni unos ni otros tengan la “culpa”, simplemente que el distanciamiento entre las partes, no hacen más que dificultar la exigencia de que las medidas de austeridad (que por cierto, ya hablaremos en otra ocasión) no son iguales para todos. Los funcionarios han visto recortados sus derechos, gran parte del sector privado también, otros tantos en paro pero, ¿y los políticos? ¿Han rebajado sus sueldos y tienen problemas para llegar a final de mes como el resto de la sociedad?, o ¿se han hecho una foto diciendo que han rebajado un 2 o 3% su sueldo de miles de euros mensuales?
Como una reputada psicóloga dijo una vez, la casta política no es más que el reflejo de como es la sociedad. Egoísta por naturaleza.

Muy buen artículo, con alguna falta ortográfica, como escribir un gentilicio en mayúscula “españoles”.
La última frase lo borda. Y yo añadiría a los propios particulares como derrochadores también. Cada cuál puede hacer con su dinero privado lo que quiera, pero el consumismo desmedido en el que vivimos no es sano para una economía familiar, y eso no hace más que agravar los problemas.